HOY NO HABIA DORSAL
No había reloj marcando ritmos ni pulsaciones.
Solo una mesa larga, platos con viandas y miradas que sabían demasiado.
Nos reunimos los que un día fuimos ,manada, los que compartimos frio, calor , series interminables, cuestas que parecían muros y te dejaban dolor y a tus amigas las agujetas.
Hoy cada uno llega desde su propio camino.
Algunos caminan, otros pedalean, otros corren, otros simplemente resisten.
El tiempo, silencioso y eficaz, nos ha ido colocando en distintas sendas.
Ya no estamos para competir como antes, el cuerpo, que fue motor incansable, ahora pide tregua y descanso.
En la mesa sillas vacías, sillas invisibles , compañeros que son alma del grupo, y que hoy no pueden estar presentes, por batallas que estan librando más serias, y que todos deseamos, con todas nuestras fuerzas, que salgan vencedores, sus nombres flotaban entre conversación y conversación, como si en cualquier momento fueran a entrar con una sonrisa.
Hubo risas, anécdotas exageradas. Recuerdos de carreras, que probablemente no fueron tan rápidas ni tan epicas como relatamos.
Pero también hubo silencios, de esos que no incomodan.
Y aunque ya no corramos juntos, y la edad nos pese, lo vivido nadie nos lo quita.
Hoy no éramos atletas persiguiendo metas, eramos hombres agradecidos por haber compartido kilómetros de vida.
EL grupo ya no entrena junto, cada uno por su particular camino, pero sigue existiendo, con mas años, pero infinitamente más sabios.
Mi particular agradecimiento a José, por su dedicación a organizar la reunion




Un encuentro anual "obligatorio" en este tiempo que pasa sin darte cuenta. Excelente descripción del mismo y carne de gallina recordando a aquellos que por diferentes motivos no pudieron estar. Larga vida Perico. Alma mater de este Grupo.
ResponderEliminar