jueves, 4 de agosto de 2016

GABI TREJO

Subida al Ahijón.

Segundo año de mi presencia en la \"subida al ahijón\", un montecito del llano burgalés en el término de Torrepadre, a escasos siete kilómetros del pueblo de nacimiento de mi señora. La prueba este año se había endurecido y diversificado: existía la modalidad de andando (12 km); corriendo (17) y bicicleta de montaña (17 y 30). Yo me apunté a la de 30 . 
De este tipo de pruebas lo mejor es el precio: dos euros y la bolsa puede compararse con algunas madrileñas que cuestan 10; tienes avituallamiento, avituallamiento abudante al final incluso con fruta; cerveza gratis y una barbacoa si aguantes una hora después de que termine la prueba. En fin, que en las provincias todavía existe el romanticismo del deporte popular.
De la prueba decir que fue dura en lo técnico, no en la exigencia. Había mucho tramo de trial, con fuertes pendientes en los dos sentidos, y un terreno lleno de guijarros y tierra suelta, todo una pura MTB. Del tiempo no os puedo hablar porque no está cronometrada al ser una prueba no competitva, dentro de las que organiza la Diputación Provincial a lo largo de toda la provincia.
Me llamó la atención el número de participantes corriendo de equipos ultrarrail de la zona de Euskadi y el norte de Burgos. Es una forma más de pasar el domingo a escasa hora y media de los primeros pueblos de Álava. 
Para terminar, sigo con la fascitis y haciendo entreno de gimnasio, donde me encuentro muchas veces con Rafa, que este año va a dar que hablar... ahí lo dejo.

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